Las profesiones, atentas a la evolución de la brecha salarial tras la pandemia

Las profesiones, atentas a la evolución de la brecha salarial tras la pandemia

 

En el Día Europeo para la Igualdad Salarial, Unión Profesional ofrece un adelanto del balance sobre las brechas salariales y laborales entre hombres y mujeres en las profesiones, que forma parte del estudio que será publicado próximamente por el Día Internacional de la Mujer. Un trabajo elaborado anualmente desde 2014 en el marco del compromiso de esta asociación con la promoción de la igualdad de género recogida en su Plan Estratégico en sintonía con la Agenda 2030 de Naciones Unidas y la Estrategia de la Comisión Europea 2020-2024 sobre esta materia.

En el entorno europeo cabe señalar el compromiso común de los 27 Estados miembros al que llegaron el pasado 6 de diciembre del 2021 en el Consejo Europeo para abordar la brecha salarial entre hombres y mujeres. Particularmente, a través de un proyecto de acto legislativo en materia de transparencia retributiva que contribuirá a luchar contra esta discriminación. Una temática sobre la que la Comisión Europea ya presentó una propuesta de Directiva en marzo del 2021 y que, actualmente, se debate en el Parlamento Europeo.

En el plano nacional, la entrada en vigor de la nueva reforma laboral este año, o la aplicación de los planes de igualdad —en el marco del Real Decreto 901/2020, de 13 de octubre, por el que se regulan los planes de igualdad y su registro y se modifica el Real Decreto 713/2010, de 28 de mayo, sobre registro y depósito de convenios y acuerdos colectivos de trabajo—, seguirán siendo claves para la evolución de las condiciones retributivas y laborales de las mujeres.

Por todo ello, se presenta el siguiente adelanto del Estudio UP: Sobre las brechas salariales y laborales entre hombres y mujeres en las profesiones que, en esta nueva edición, se centra de nuevo en el impacto de la pandemia mediante el cómputo de una serie de variables junto con el análisis de otros informes y estadísticas relevantes en esta materia.

 

SÍNTESIS DEL ANÁLISIS UP SOBRE LA BRECHA DE GÉNERO EN LA ESFERA SALARIAL

Este año, el contexto viene dado por la continuidad de la pandemia de COVID-19 y sus múltiples impactos sobre el mercado laboral. Unos efectos que, por el momento, son difíciles de calibrar de forma precisa y deseable en términos de género en la medida que los datos oficiales muestran carencias significativas dos años después del inicio de esta emergencia sanitaria. 

No obstante, algunas de las nuevas señales parecen indicar una ralentización y empeoramiento de las condiciones salariales y laborales de las mujeres en comparación con las de los hombres en conjunto. En esta dirección se habría manifestado el Foro Económico Mundial en su último informe publicado en el 2021, Global Gender Gap Report, al sostener que, debido a la pandemia a nivel global, «la brecha económica de género puede encontrarse entre un 1% y un 4% mayor de lo que se ha informado».

A su vez, la evolución de las condiciones laborales en la economía y las profesiones nos muestra resultados mixtos en los datos del 2021 comparados con los del 2020, pues en algunas ramas las profesionales incrementaron su representación en la ocupación con jornada parcial, en la temporalidad contractual inferior a un año, y en la ocupación actual con menos de un año en relación con sus compañeros durante el 2021 según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE).

 

Los datos oficiales muestran carencias significativas dos años después del inicio de esta emergencia sanitaria. Se recogen señales de ralentización y empeoramiento de las condiciones salariales y laborales de las mujeres en comparación con las de los hombres en conjunto.

 

En esta línea, el examen de la Encuesta Anual de Estructura Salarial (EAES) del INE que nos ofrece datos entre el 2008 y el 2019 evidencia que la brecha salarial en las profesiones —diferencia porcentual de la ganancia media anual de las mujeres respecto a la de sus compañeros— se acrecentó tras la Gran Recesión hasta rozar el 20%, por lo que no es descartable, a la luz de los primeros análisis y pese a los diferencias entre ambas crisis, que esta brecha vuelva a repuntar en los próximos años si no se toman medidas más precisas a tal efecto. Con los últimos datos disponibles que se dieron a conocer en junio del 2021, la brecha salarial en las profesiones en el 2019 se redujo al 13,78% según la Clasificación Nacional de Ocupaciones (CON-11), la más precisa, que supone su mínimo histórico en el periodo que arranca en el 2008. No obstante, todavía hemos de ser prudentes si atendemos a otras fuentes oficiales nacionales de datos más actualizados.

Encontramos que las mujeres percibieron un salario medio anual en el 2020 un 20,29% inferior respecto al que recibieron los hombres conforme a la estadística denominada Mercado de Trabajo y Pensiones en las Fuentes Tributarias que publica la Agencia Tributaria. Un dato que, en todo caso, sería mejor que el registrado en el 2019 con un 21,63%. Es decir, el salario medio anual de las mujeres en el 2020 fue el 79,71% del que percibieron los hombres. Un resultado que se debe a una subida del 0,67% anual del salario medio anual en las mujeres por una caída del 1,03% anual en el caso de los hombres.

 

En los servicios a empresas la brecha salarial subió tres décimas hasta el 29,99%, y en los servicios sociales también repuntó medio punto porcentual hasta el 19,45%.

 

Entretanto, en las siguientes categorías de esta estadística que incluyen el ejercicio de las profesiones el balance no fue especialmente concluyente por su escasa desagregación y resultados. Como ejemplo, en los servicios a empresas la brecha salarial subió tres décimas hasta el 29,99%, y en los servicios sociales también repuntó medio punto porcentual hasta el 19,45%. En ambos epígrafes, por un mayor incremento en el salario medio anual de las mujeres frente al registrado por sus compañeros. Si bien, en las entidades financieras y de seguros la brecha disminuyó casi un punto porcentual hasta el 30,72% como causa de un mayor crecimiento del salario medio anual de los hombres respecto al de sus compañeras.

 

BRECHA SALARIAL EN LAS PROFESIONES: EN MÍNIMOS, ANTES DE LA PANDEMIA 

Según la EAES, la referencia principal que hemos de considerar para nuestro estudio y más reconocida en el ámbito académico, la brecha salarial estimada en las profesiones se redujo por tercer año consecutivo en el 2019 hasta el 13,78% frente al 15,01% del año anterior, el dato más bajo desde que se tienen registros a partir del año 2008. En este comportamiento, sobresalió la mayor elevación de la ganancia media anual en el caso de las profesionales con un 2,52% frente al 1,05% de sus compañeros. Es decir, las profesionales con una ganancia media anual de 32.812,64 euros/año representa el 86,22% de lo que ganan sus compañeros

En el caso de la brecha general en el conjunto de la economía disminuyó por sexto año seguido hasta el 19,50%, y también se trata del dato más contenido en la serie histórica iniciada en el 2008. O lo que es lo mismo, la ganancia media anual de las mujeres de 21.682,02 euros/años es el 80,50% de la que perciben los hombres como calcula el INE. De nuevo, el aumento de la ganancia media anual de las mujeres en un 3,19% frente al 0,73% de los hombres se encontraría detrás de esta caída. 

En las profesiones hallamos algunas diferencias significativas. Según la Clasificación Nacional de Ocupaciones (CNO-11) en la EAES, la categoría de Técnicos y profesionales científicos e intelectuales de la salud y la enseñanza, anotó un leve aumento de la brecha salarial hasta el 9,44% respecto al 8,11% previo. En esta categoría se incluye de manera esencial a los profesionales del ámbito sanitario y educativo. Mientras, en la categoría que incluye a los profesionales de los ámbitos científicos, de arquitectura, ingeniería, jurídico, económico y social denominada Otros técnicos y profesionales científicos e intelectuales la brecha descendió desde el 17,65% al 15,91%.

 

La categoría de Técnicos y profesionales científicos e intelectuales de la salud y la enseñanza, anotó un leve aumento de la brecha salarial hasta el 9,44% respecto al 8,11% previo. En esta categoría se incluye de manera esencial a los profesionales del ámbito sanitario y educativo.

 

Otra estadística relevante es la Encuesta Cuatrienal de Estructura Salarial (ECES), también publicada por el INE en conexión con la EAES y que analizamos en la anterior edición de este estudio de Unión Profesional con los datos relativos al 2018, los últimos disponibles que fueron revelados en septiembre del 2020. Desafortunadamente, la próxima publicación de esta estadística se producirá a finales del 2024 con los datos correspondientes al año 2022. 

El interés de esta estadística reside en ofrecer un mayor detalle aún sobre el curso de los salarios con una mayor desagregación entre profesiones y de la composición de los mismos. Por ello, sería deseable y recomendable que esta estadística también se ofreciera con una mayor frecuencia a medida que los avances tecnológicos en la recopilación de datos sean suficientes y diferenciadores. 

Brevemente, recordamos que conforme a esta última ECES con datos del 2018 sobre el concepto de salario bruto, la brecha salarial en las profesiones de la salud se situó en el 20,83%; en las de ciencias físicas, químicas, matemáticas, de las ingenierías y la arquitectura en el 15,52%; en las ciencias sociales en el 12,86%; en las del derecho en el 10,76%; y en las de tecnologías de la información en el 9,18%. 

Por otro lado, también se puede medir la brecha salarial por secciones de actividad. Sin embargo, el cómputo es mas agregado y no nos permite calibrar de forma más ajustada por grupos de profesiones como en el caso de las ocupaciones descritas arriba. Bajo este esquema, la brecha en la sección de actividades profesionales, científicas y técnicas se redujo en el 2019 al 29,66%. En el mismo sentido, en la sección de actividades sanitarias y servicios sociales la brecha salarial disminuyó al 26,86% en el mismo periodo anual.

 

Conforme a la última estadística ECES con datos del 2018 sobre el concepto de salario bruto, la brecha salarial en las profesiones de la salud se situó en el 20,83%; en las de ciencias físicas, químicas, matemáticas, de las ingenierías y la arquitectura en el 15,52%; en las ciencias sociales en el 12,86%; en las del derecho en el 10,76%; y en las de tecnologías de la información en el 9,18%. 

 

EL TECHO DE CRISTAL Y LAS DIFERENCIAS NOTABLES EN LA DIRECCIÓN

Cuando analizamos el espacio de la dirección, advertimos que la brecha salarial en la categoría de Directores y gerentes se moderó al 19,93% en el 2019, casi un punto porcentual menos que el año anterior, la cual supone la diferencia más contenida desde el 2016. 

El contexto más reciente refiere que el porcentaje de mujeres en los puestos de dirección y mandos intermedios en España cerró en el 2020 en el 36,5%, frente al 33,7% del 2019 y sigue en progresión creciente en los últimos años, pero aún lejos de la paridad. Todo ello, se puede observar en la base de datos ILOSTAT de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) soportada también en la Labour Force Survey de la Unión Europea.  

Cabe recordar que, según la estadística ECES, la brecha en la dirección general era del 27,88% en la industria, centros sanitarios y sociales, área financiera, tecnologías de la información y las comunicaciones, o educación. En contraste, la brecha en la dirección de departamentos o mandos intermedios dentro de la I+D, los recursos humanos, o el terreno financiero la brecha se situaba en el 10,47%.

Con estos datos, se manifiesta que el aumento de la brecha salarial a medida que crece el grado de responsabilidad y la diferencia en el porcentaje de ocupación está relacionado con el fenómeno denominado techo de cristal.

 

Los datos mantienen el aumento de la brecha salarial a medida que crece el grado de responsabilidad y la diferencia en el porcentaje de ocupación, fenómeno también conocido como ‘techo de cristal’.


FACTORES RELEVANTES: COMPLEMENTOS SALARIALES Y CONDICIONES LABORALES

De acuerdo a la ECES, los complementos salariales en función de la antigüedad, la formación académica, pluses de nocturnidad, trabajo en días festivo o de peligrosidad son significativos al ser habitualmente mayores en los hombres.

Asimismo, observamos resultados mixtos en el terreno de las profesionales, pues incrementaron su presencia en la ocupación a jornada parcial, en la temporalidad contractual inferior a un año, y en la ocupación actual con menos de un año de duración, en relación con sus compañeros durante el 2021 en comparación con el 2020 según los datos de la Encuesta de Población Activa del INE, lo que suele estar relacionado con los cuidados y otra de las brechas a analizar, la que atañe a la jubilación.

 

LA BRECHA SALARIAL HABRÍA CRECIDO EN TÉRMINOS GLOBALES

En el plano europeo, la estadística Gender Pay Gap, actualizada el 11 de febrero de este año, desarrollada por la Oficina Europea de Estadística (Eurostat), nos muestra la diferencia en los ingresos brutos medios por hora entre hombres y mujeres que reciben remuneración. Los datos provisionales para España en el 2020 sitúan esta brecha general en el 9,4%, igual que en el 2019, lo que supondría mantener su tendencia descendente desde el 2014. Los datos de la Unión Europea y de la eurozona aún no están disponibles para el 2020, aunque cerraron el 2019 con datos más elevados del 14,1% y del 14,9%, respectivamente.

Otro informe significativo es el citado Global Gender Gap Report 2021 realizado por el Foro Económico Mundial, cuya última edición fue publicada el 30 de marzo del 2021. Entre sus conclusiones esenciales apunta que la emergencia sanitaria y la recesión económica provocada por la pandemia ha afectado más a las mujeres que a los hombres, reabriendo parcialmente las brechas. Si bien, añadía que los datos disponibles aún son preliminares y no reflejan de forma plena el impacto de la pandemia. En consecuencia, apunta que «la brecha económica de género puede ser, por tanto, entre un 1% y un 4% mayor de lo que se ha informado».

 

La emergencia sanitaria y la recesión económica provocada por la pandemia ha afectado más a las mujeres que a los hombres, reabriendo parcialmente las brechas.

 

Además, añadía que la lentitud de los avances en la brecha de participación y oportunidades económicas es resultado de dos tendencias opuestas. De un lado, la proporción de las mujeres en las profesiones cualificadas sigue aumentando, así como los avances en igualdad salarial, pero de forma más ralentizada. Y, de otro lado, subraya la persistente falta de mujeres en los puestos de liderazgo al suponer solo el 27,5% de todos los puestos directivos a nivel global. 

Y nuevamente, como el año anterior, aludimos al Informe Mundial sobre Salarios 2020-2021: Los salarios y el salario mínimo en tiempos de la COVID-19, que se publica de forma bianual, y en el que se recogía que «las mujeres se han visto afectadas de manera desproporcionada de muchas maneras, lo que podría ampliar las brechas de género en el mercado laboral y posiblemente acabar con los avances logrados en los últimos años».

 

 

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UnionProfesional

Redacción digital - UNIÓN PROFESIONAL

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