Más necesarios que nunca: los colegios profesionales ante los nuevos retos

Más necesarios que nunca: los colegios profesionales ante los nuevos retos

Más necesarios que nunca: los colegios profesionales ante los nuevos retos

La inteligencia artificial, la burocracia y el relevo generacional centran el coloquio de INFORMACIÓN, que analiza cómo estas instituciones afrontan los cambios y refuerzan su vínculo con la sociedad

 

José Crespo, Ignacio Gally, Ana Segura, María José Toledo y Francisco Martín Irles.

José Crespo, Ignacio Gally, Ana Segura, María José Toledo y Francisco Martín Irles. / Jose Navarro

 

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Miriam Vázquez

Miriam Vázquez

La inteligencia artificial, las trabas burocráticas, la dificultad para atraer a las nuevas generaciones y la necesidad de reforzar su utilidad social. Son algunos de los grandes desafíos que afrontan actualmente los colegios profesionales, instituciones que reivindican su papel como garantes de la calidad, la ética y la seguridad en el ejercicio de las distintas profesiones. Estas cuestiones centraron el desayuno-coloquio organizado por INFORMACIÓN, un encuentro que reunió a representantes de diferentes corporaciones profesionales de la provincia de Alicante para reflexionar sobre los cambios que están transformando su actividad y el papel que deben desempeñar en la sociedad.

El debate, moderado por Estefanía Pérez, responsable de la sección de Extras de INFORMACIÓN, contó con la participación de Ana Segura, vicepresidenta del Colegio de Médicos de Alicante; María José Toledo, presidenta de la Demarcación de Alicante del Colegio de Ingenieros Industriales; José Crespo, presidente del Colegio de Graduados Sociales de Alicante; Ignacio Gally, decano del Colegio de la Abogacía de Alicante (ICALI); y Francisco Martín, secretario de la Unión Profesional de Alicante.

A lo largo del encuentro, los participantes coincidieron en una idea fundamental: los colegios profesionales deben evolucionar al ritmo de los cambios tecnológicos y sociales, pero sin renunciar a su principal razón de ser, ofrecer garantías tanto a los profesionales como a los ciudadanos.

Desayuno-coloquio de los colegios profesionales

 

La inteligencia artificial, una aliada

La irrupción de la inteligencia artificial fue uno de los asuntos que mayor consenso generó entre los participantes. Todos coincidieron en que supone una oportunidad para mejorar la eficiencia y agilizar procesos, pero advirtieron de que nunca debe desplazar el criterio profesional ni la responsabilidad humana.

«Es una herramienta muy importante con la que tenemos que ir de la mano, sin olvidar quiénes somos», señaló Ana Segura, quien insistió en que, en el ámbito sanitario, la formación, el rigor y la empatía hacia el paciente deben prevalecer sobre cualquier avance tecnológico. La vicepresidenta del Colegio de Médicos alertó también del auge del autodiagnóstico mediante herramientas digitales: «Antes teníamos doctor Google y ahora tenemos doctor ChatGPT», una realidad que plantea importantes interrogantes cuando se prescinde del juicio clínico.

Desde la ingeniería, María José Toledo defendió la incorporación de estas tecnologías para conseguir procesos y proyectos más ágiles y eficaces, aunque reclamó un uso racional. «No podemos fiarnos ciegamente de la inteligencia artificial», advirtió, al tiempo que situó la formación como una de las principales responsabilidades de los colegios profesionales. Para Toledo, resulta imprescindible incorporar estas herramientas sin dejar de aplicar la inteligencia humana y el conocimiento especializado.

José Crespo compartió esta visión y recordó que la revolución tecnológica obliga a los profesionales a actualizar constantemente sus conocimientos. «La inteligencia artificial es una herramienta y como tal hay que tratarla», afirmó, reivindicando que el factor humano y la ética sigan siendo irrenunciables, especialmente en actividades en las que las decisiones tienen consecuencias jurídicas y sociales.

Para Ignacio Gally, el desafío consiste también en evitar que la transformación digital genere desigualdades dentro de las propias profesiones. «La inteligencia artificial no puede sustituir la independencia de criterio ni tampoco la ética profesional», aseguró. En su opinión, los colegios deben facilitar el acceso a estas herramientas a todos sus integrantes, independientemente de sus conocimientos tecnológicos. «Para mí es el presente, e incluso el pasado, porque esto va más rápido que nosotros», reflexionó, poniendo de manifiesto la velocidad de los cambios.

Francisco Martín Irles resumió el sentir compartido con una advertencia: «Nunca podemos dejar que nos sustituyan y que nos quiten la responsabilidad que como profesionales tenemos». Una afirmación que puso sobre la mesa la importancia de preservar la supervisión humana y reforzar la formación continua ante un escenario tecnológico en constante transformación.

 

El encuentro reunió a representantes de diferentes corporaciones profesionales de la provincia de Alicante.

El encuentro reunió a representantes de diferentes corporaciones profesionales de la provincia de Alicante. / Jose Navarro

 

Una Administración que escuche

El segundo gran eje del encuentro fue la relación con las administraciones públicas. Los participantes reconocieron algunos avances en la colaboración institucional, pero coincidieron en señalar la burocracia y la falta de interlocución efectiva como obstáculos para el desarrollo de su actividad.

Francisco Martín adoptó una posición relativamente optimista y destacó los contactos mantenidos con la Conselleria, especialmente en cuestiones relacionadas con los códigos deontológicos y la formación. No obstante, reconoció que «las vías de colaboración son difíciles» y apuntó a la simplificación administrativa como una de las asignaturas pendientes para mejorar la relación entre los profesionales y las instituciones públicas.

Más contundente se mostró Ignacio Gally, quien reivindicó el conocimiento especializado de los colegios. «No somos interlocutores, somos la solución», afirmó. A su juicio, las administraciones deberían consultar a los profesionales antes de legislar, en lugar de acudir a ellos cuando los problemas ya se han producido. «Necesitamos que nos escuchen», insistió, convencido de que la experiencia diaria de los profesionales permitiría prevenir numerosas dificultades.

En este sentido, José Crespo describió una realidad marcada por la acumulación de trámites y las dificultades para resolver incidencias. También cuestionó que los canales de comunicación sean suficientemente ágiles y reclamó una legislación más clara y adaptada a la práctica cotidiana. En su opinión, los profesionales se encuentran constantemente resolviendo problemas que podrían evitarse mediante una mejor coordinación.

María José Toledo diferenció entre la voluntad política de agilizar procedimientos y las reticencias que todavía persisten en determinados ámbitos administrativos. Puso como ejemplo la tramitación de proyectos industriales y de energías fotovoltaicas, y defendió que los colegios pueden contribuir a mejorar estos procesos. «Los colegios queremos hacer más por la sociedad, ayudar a la Administración», subrayó, reivindicando una colaboración que permita reducir los tiempos y las cargas burocráticas.

Por su parte, Ana Segura recordó que el colectivo médico atraviesa una situación compleja y reclamó una relación más proactiva con las instituciones públicas. «Lo ideal es anticiparse a los problemas», señaló, insistiendo en que el entendimiento debe construirse mediante el esfuerzo de ambas partes y no limitarse a reaccionar cuando surgen las dificultades.

La colegiación, una oportunidad para las nuevas generaciones

El relevo generacional se ha convertido en uno de los grandes desafíos para los colegios profesionales de Alicante. Los representantes de las distintas corporaciones reconocieron que atraer a los jóvenes y conseguir que se impliquen en la vida colegial resulta cada vez más complicado.

«Es muy difícil llegar a la gente joven», admitió María José Toledo, presidenta de la Demarcación de Alicante del Colegio de Ingenieros Industriales. En este sentido, señaló que muchos recién titulados siguen percibiendo estas instituciones como estructuras alejadas de su realidad. Por ello, defendió la necesidad de renovar los canales de comunicación, con iniciativas como los pódcast, y conseguir que la colegiación se entienda «más como una oportunidad que como una obligación».

Una visión compartida por el decano del Colegio de la Abogacía de Alicante, quien planteó un cambio de enfoque: «Debemos ofrecer lo que necesitan». Para ello, consideró fundamental dar voz a los jóvenes profesionales e implicarlos en la toma de decisiones, como sucede a través de la Agrupación de la Joven Abogacía de Alicante (AJA).

Desde el Colegio de Médicos, Ana Segura recordó que las nuevas generaciones tienen distintas aspiraciones laborales y personales, por lo que las entidades deben acompañarlas a lo largo de su carrera. Mientras, Francisco Martín, secretario de la Unión Profesional de Alicante, puso en valor servicios como la formación especializada, el asesoramiento jurídico o los seguros de responsabilidad civil, aunque reconoció las dificultades para generar un vínculo estable con los nuevos colegiados.

El reto, coincidieron los participantes, pasa por demostrar que los colegios no son únicamente instituciones que regulan el ejercicio profesional, sino espacios de apoyo, formación y oportunidades capaces de evolucionar al ritmo de las nuevas generaciones.

El valor social

El cuarto bloque abordó una cuestión transversal: cómo trasladar a la ciudadanía la verdadera función de los colegios profesionales. Los participantes coincidieron en que su labor va mucho más allá de representar los intereses de sus integrantes y que deben esforzarse por hacer visible su contribución al bienestar colectivo.

Gally puso el foco en la defensa de los derechos fundamentales y en servicios como la justicia gratuita, que permiten garantizar el acceso a la justicia. Una de las principales responsabilidades de estas instituciones consiste en resolver problemas y prestar un servicio efectivo a la sociedad.

Crespo defendió que las corporaciones deben hacerse más visibles y accesibles, mostrando con claridad las garantías que aportan al ejercicio profesional. «Si no somos capaces nosotros mismos de hacernos valer, mal vamos», reflexionó, al tiempo que reclamó una actitud abierta a los cambios y una mayor capacidad para comunicar el valor de cada profesión.

En la misma línea, Toledo insistió en la necesidad de estrechar la relación con asociaciones, centros formativos y otros colectivos sociales. «Tenemos que ser más cercanos y hay que estar más presentes», afirmó, defendiendo una comunicación que no se dirija exclusivamente a los colegiados, sino también al conjunto de la ciudadanía.

Segura destacó la promoción de la salud, el asesoramiento y la lucha contra el intrusismo profesional como algunas de las funciones esenciales del Colegio de Médicos. La representante sanitaria defendió un modelo de institución abierta y accesible, capaz de acompañar tanto a los facultativos como a los pacientes.

Por su parte, Martín Irles recordó que la colegiación representa una garantía para quienes contratan los servicios de un profesional, al acreditar su preparación y formación continuada, además de ofrecer mecanismos de protección ante posibles errores.

El coloquio concluyó con una mirada hacia el futuro y varias reivindicaciones: mayor seguridad jurídica, reducción de las cargas burocráticas, una Administración que reconozca a los colegios como aliados y el refuerzo de la colegiación en aquellas profesiones reguladas que requieren una capacitación específica.

Ignacio Gally sintetizó el desafío que tienen por delante estas instituciones: «Intentar ser más necesarios para la sociedad, tanto para los colegiados como para los ciudadanos». Una reflexión que resume el mensaje central del encuentro: los colegios profesionales necesitan adaptarse a los nuevos tiempos, a una sociedad que no deja de cambiar, reforzar su capacidad de interlocución y demostrar que siguen siendo imprescindibles para garantizar un ejercicio profesional riguroso, responsable y comprometido con la ciudadanía.

Fuente: https://www.informacion.es/empresas-en-alicante/2026/10/24/colegios-profesionales-nuevos-retos-135665785.html

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